El Diablo Viste A La Moda 2: tráiler y póster - estreno 30 de abril

La película El Diablo Viste A La Moda 2 reúne a los protagonistas y cineastas de la película original en esta nueva secuela - tráiler.

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Casi veinte años después de dar vida a los icónicos personajes Miranda, Andy, Emily y Nigel, Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci regresan a las elegantes calles de Nueva York y a las sofisticadas oficinas de la revista Runway en la esperada secuela del fenómeno de 2006 que marcó a toda una generación.

La película reúne al reparto principal original con el director David Frankel y la guionista Aline Brosh McKenna, e introduce una nueva pasarela de personajes interpretados por Kenneth Branagh, Simone Ashley, Justin Theroux, Lucy Liu, Patrick Brammall, Caleb Hearon, Helen J. Shen, Pauline Chalamet, B.J. Novak y Conrad Ricamora. Tracie Thoms y Tibor Feldman también retoman sus papeles como “Lily” e “Irv” de la primera película.

POSTER PELÍCULA EL DIABLO VISTE A LA MODA 2


poster el diablo viste a la moda 2

EL DIABLO VISTE A LA MODA 2 está producida por Wendy Finerman y cuenta con la producción ejecutiva de Michael Bederman, Karen Rosenfelt y Aline Brosh McKenna. La película se estrena exclusivamente en cines el 30 de abril de 2026.




VIDEO: TRAILER EL DIABLO VISTE A LA MODA 2


Ya están disponibles nuevos pósters y tráiler de EL DIABLO VISTE A LA MODA 2 de 20th Century Studios, que además presenta la canción original “Runway” interpretada por Lady Gaga y Doechii.


GRANDES FIGURAS: REENCUENTRO CON EL ELENCO PRINCIPAL DE EL DIABLO VISTE A LA MODA 2


MERYL STREEP “Miranda Priestly”

¿Cuál fue su reacción cuando supo que se había dado el visto bueno a una secuela de EL DIABLO VISTE A LA MODA y por qué ahora es el momento adecuado para hacer esta película?

Creo que la gente dio por sentado que haríamos otra enseguida, porque la primera fue un gran éxito, pero a algunos de nosotros la idea nos horrorizaba, porque… bueno, ¿cómo podría superarse la primera? Así que estábamos contentos con dejarlo así y seguimos adelante con otros proyectos. Pero no fue hasta hace unos dos años que Aline Brosh McKenna tuvo una idea que tenía sentido en la actualidad. Quería encontrar la idea adecuada en el momento adecuado. Y funciona ahora porque muchas cosas han cambiado en el mundo de las revistas, en el ámbito editorial y en el periodismo en general. El negocio prácticamente se desvaneció, y todos están tratando de ver cómo hacer para hacerlo funcionar. Y es en ese contexto donde surge la tensión y surge la trama, y donde pasan a primer plano todas las cosas que la gente tiene que hacer para mantener el barco a flote en tiempos turbulentos.

¿Por qué cree que la primera película se convirtió en un fenómeno cultural tan importante? No tengo idea. La verdad que no. Lo pensé mucho. Creo que, quizá, parte de ello tenga que ver con que las mujeres líderes y ambiciosas, las llamadas girlbosses, todavía estaban surgiendo y eran algo emocionante hace veinte años. Era una película sobre una mujer al frente de una gran empresa, y los personajes principales eran mujeres, mujeres ambiciosas. Así que todo era nuevo y divertido. Ahora, por supuesto, ese término ha sido muy cuestionado, pero creo que sigue siendo relevante explorar cómo lideran las mujeres y de qué forma lo hacen. Además, la película es muy divertida. El mundo está turbulento y bastante sombrío. Las noticias son inquietantes, y es lindo recordar lo que el mundo tiene de maravilloso, de libre, de bello y hasta de absurdo.

¿Dónde encontramos a Miranda Priestly al comienzo de EL DIABLO VISTE A LA MODA 2 y qué pasó desde la última vez que la vimos?

EL DIABLO VISTE A LA MODA 2 comienza cuando Miranda está en la cúspide, pero al mismo tiempo hay un terremoto bajo sus pies. La marca está en peligro y el modelo de negocio de las revistas se está desmoronando y, en cierto modo, la película trata sobre cómo dirigir una empresa sólida o viable mientras se navega en aguas nuevas. Ella está lidiando con el desgaste que implica todo eso y con las presiones de estar al frente de una gran corporación.

¿En qué sentido cree que Miranda cambió y en qué aspectos sigue igual?

Probablemente sea un poquito más dura, como yo, porque con el tiempo uno presta considerablemente menos atención a lo que dice [se ríe]. Es un poco más libre, pero también está en una posición más precaria en su mundo, y ella lo sabe. Sigue siendo astuta y mantiene un control firme sobre sí misma y su equipo. Lo que no ha cambiado es su apetito por el trabajo, por hacer lo que ama y en lo que es realmente buena. Físicamente, sin embargo, tiene 76 años, no 56, así que eso es distinto. Tiene menos cabello. La persona que ha hecho mi peinado y maquillaje durante 50 años diseñó la peluca para la primera película, y tomamos esa peluca original, le quitamos mucho cabello y la peinamos de nuevo con un estilo más lacio y moderno.

¿Cómo hizo para volver a ponerse en los zapatos de Miranda?

Con juanetes, ahora, así fue como lo hice [se ríe]. Quejándome del dolor. No puedo creer que hayan hecho a las mujeres usar esos zapatos hace cincuenta años. Sí, se ven delicados o lo que sea, ¡pero son dieciséis horas al día de dolor! No fue tan difícil, francamente, porque siento que ella es una persona a la que conozco plenamente. Lo que no fue tan divertido fue ser ella, porque yo no soy así. Y las partes de su carácter necesarias para el papel—el control de sí misma, las crueldades fortuitas, la falta de tacto en sus relaciones con los demás—eso fue delicado, pero fácil.

¿Cómo fue el reencuentro con el elenco?

Nunca me alejé realmente de ellos. Después de la primera película, Stanley interpretó a mi marido en Julie & Julia. Somos muy buenos amigos y él está casado con la hermana de Emily. ¡Todo muy nepotista! No me había mantenido tan en contacto con Annie, pero es una persona tan cálida, auténtica y abierta que fue fácil reconectar y recuperar esa dinámica... me refiero a ser implacablemente mala con ella [se ríe]. Es un elenco bastante nuevo el que armamos para esta: Justin Theroux y B.J. Novak, que estuvo desopilante. Hablando de nuevos integrantes del elenco, en esta película conocemos a muchos personajes nuevos, especialmente los asistentes interpretados por Simone Ashley, Caleb Hearon y Helen J. Shen. ¿Cómo refleja este nuevo elenco la evolución dentro del mundo de Runway?

Los miembros del elenco original aportan la historia de la primera película. Los nuevos, en cambio, le dan un aire fresco y actual. Simone Ashley estuvo fantástica como mi asistente, la nueva Emily, y creo que es alguien que se presenta más claramente como una acólita de Miranda. Se sienta a sus pies y absorbió lo mejor y lo peor de Miranda. Es como una Miranda en ciernes, lo que fue divertidísimo. Pero todos ellos resultaron infinitamente fascinantes y creativos.

¿Cómo fue volver a trabajar con el director, David Frankel?

David Frankel es un personaje muy especial. Es tranquilo, totalmente en control. No se altera por toda la histeria a su alrededor y tiene un buen gusto infalible. Así que, cuando dice que ya lo tiene, puedes estar tranquila. Incluso cuando hay mucho revuelo durante el rodaje, si él dice que ya está, ya está. Puedes confiar en él. Me cae muy bien. Es una buena persona.

¿Por qué le parece que una película como esta funciona tan bien como experiencia de cine?

Porque es divertido verla con otras personas. Creo que también funcionará bien en casa, cuando puedas hacer pausas, ir a buscar algo para comer y verla una y otra y otra vez. Pero eso llegará después. Creo que lo lindo de ir a ver una película en la pantalla grande está en verla con otras personas. Aunque en realidad no me gustan mucho los demás, creo que sería divertido que otras personas la vean con otras personas. ¡Es un chiste! [se ríe].

ANNE HATHAWAY “Andy Sachs”

Con respecto a la película original, ¿por qué cree que se convirtió en un referente cultural?

Creo que teníamos varias cosas a nuestro favor: Meryl Streep, Stanley Tucci, Emily Blunt en uno de sus primeros papeles. Tenías a estos intérpretes increíbles, todos con muchísima química. Luego estaba David Frankel al mando de todo, que no solo es un hombre brillante, sino que además tiene un buen gusto increíble. Teníamos un guion desopilante de Aline Brosh McKenna. Fue producida por Wendy Finerman y Karen Rosenfelt. Todos aportaron algo. Había mucho cariño en el set mientras la hacíamos, y sinceramente creo que el público le devolvió ese cariño. Y han sido veinte años de una relación de amor entre quienes la hicieron y quienes la convirtieron en parte de su vida.

¿Cómo fue ver que su personaje, Andy, y la película siguieron vigentes a través de citas, memes y momentos de la cultura popular durante los últimos veinte años?

Divino. Es un poco como encontrarte con un amigo de cuando eras chica. Me encanta que la gente la haya usado, que haya sido tan creativa con ella y que la haya llevado consigo a lo largo de su vida. Hay algo universal en esta experiencia… Creo que esa es parte de la razón por la que siguió siendo relevante: porque el público la mantuvo vigente.

En esta nueva película, ¿en qué sentido cambió Andy en los últimos veinte años y en qué aspectos sigue siendo la misma?

Creo que la Andy con la que nos encontramos en EL DIABLO VISTE A LA MODA 2 es alguien que se ha mantenido fiel a sí misma durante los últimos veinte años. Tomó decisiones de vida y emprendió un camino en el que creía, y creo que esa decisión le resultó muy satisfactoria. Su vida no necesariamente se parece a la de otras personas, pero sí se parece a la suya, y eso la hace feliz. Tiene confianza en sí misma profesionalmente, algo que se ganó. Sabe moverse en una oficina y ahora tiene un poco de poder, pero sigue siendo una persona encantadora con la que trabajar y alguien de la que sería muy lindo ser amiga. ¿Qué fue lo que más disfrutó de volver a ponerse en la piel de Andy?

¡Ver a todo el mundo! Es eso que escuchas decir a la gente, o que tal vez tú misma dijiste: “Ojalá pudiera volver a esta etapa de mi vida sabiendo lo que sé ahora”. Y yo pude hacerlo. Fue hermoso reencontrarme con estas personas que fueron responsables de tantas cosas increíbles que disfruté y viví en mi vida. Todo fue gracias a ellos, y pude regresar veinte años más agradecida, veinte años más madura, y decir: “Gracias, ¿qué necesitan y cómo puedo hacerlo?” Me entusiasmó mucho que todos los que pudieron regresar lo hicieran y que pudiéramos crear otra ronda de recuerdos juntos.

Hay unas escenas hermosas que transcurren en Milán. ¿Tiene alguna favorita?

En realidad, es una escena en la que yo no estoy. Una parte del equipo iba a filmar a Meryl en la galería. Y pregunté: “¿Les parece apropiado que vaya solo a mirar, no les molesta?” Y me dijeron que sería genial que fuera. Así que fui. Pude ver cómo se filmaba esa escena, y es uno de los planos más hermosos que vi en mi vida. Corrí hacia Meryl después de la primera toma y le dije: “Nunca has estado más hermosa que en este momento”. Así que diría que, para mí, ese momento de terminar la película en la galería, con todos viendo a Meryl Streep ser Miranda Priestly en la cima de su talento, en el lugar más hermoso del mundo, fue sin duda lo mejor de mi experiencia en Italia.

¿Qué aporta el director David Frankel a estas películas que la haya entusiasmado para hacer la secuela? Valentía. La valentía de filmar una secuela cuando sintió que era el momento adecuado. Pensó mucho no solo en hacer una secuela que fuera satisfactoria, sino en hacer una secuela que tuviera su propia razón de ser. Es una continuación genuina de lo que estos personajes han estado haciendo durante los últimos veinte años. Es algo muy valiente no limitarse a repetir el pasado, sino intentar reflejar el presente con precisión. Y creo que hizo un trabajo magnífico, que realmente logró algo maravilloso. Funcionó porque él es incansable, disciplinado y divertido, pero también inflexible, exactamente como quieres que sea un jefe. ¿Qué le parece que hace que la secuela sea una gran experiencia para ver en el cine?

Cuando tienes una película que sabes que va a provocar una reacción en el público, es muy divertido formar parte de ese público. Es muy divertido escuchar las risas y oír las exclamaciones de sorpresa de los demás. La alegría que la gente se permite sentir en una sala de cine es diferente. La alegría es distinta, y también la esperanza y el humor. Todo se intensifica un poco más cuando puedes compartirlo con otras personas. Me crie en una época en la que ir al cine era algo que esperabas con ilusión. No encontré nada que se parezca al puro disfrute de ir al cine. Pero no soy exigente con los asientos, así que quizá eso sea solo algo mío.

EMILY BLUNT “Emily Charlton”

¿Cuál fue su reacción cuando supo que se iba a hacer una secuela de EL DIABLO VISTE A LA MODA? Creo que lo primero que pensé fue: “Bueno, tiene que estar todo el grupo, si no, no se puede hacer” [se ríe]. Todos confiábamos mucho en Aline, nuestra increíble guionista. Ella entiende ese mundo de una manera extraordinaria, y fue su seguridad con el mundo que estaba construyendo para la secuela lo que realmente me entusiasmó. Sabía que sería increíble y emocionante volver a reunirnos veinte años después, porque esta película cambió mi vida de maneras que nunca me había imaginado y que fueron muy perdurables.

Además, su público sigue creciendo. Todos los amigos de mis hijos la están viendo, y yo ni siquiera tenía hijos cuando hice la película.

¿Por qué le parece que este es el momento adecuado para hacer una secuela?

La película original se convirtió en una especie de reserva nostálgica de alegría para la gente. Es una experiencia que une: hay gente que se separó, volvió a la casa y vio EL DIABLO VISTE A LA MODA para animarse. La pasan en los aviones. La ven cuando sus padres están enfermos. La ven en Navidad. Tiene algo que genera mucha conexión. Y creo que este es un momento en el que necesitamos alegría.

Necesitamos ese escapismo con personajes que conocemos y queremos.

¿Dónde encontramos a Emily al comienzo de la historia?

Emily ahora ocupa un puesto senior en Dior. Básicamente, ahora tiene poder, por amor de Dios. Y creo que está en una posición en la que realmente disfruta ejercer ese tipo de poder sobre los demás. La mayor ambición de su vida es ser icónica. Creo que eso es lo que quiere.

¿Cómo fue reencontrarse con Meryl, Anne y Stanley?

Bueno, Stanley ahora es parte de mi familia, así que ese reencuentro ya es constante. Stanley se casó con mi hermana después de que trabajamos juntos en la primera película, así que es un sueño volver a trabajar con él. Y con Meryl, esta es mi cuarta película con ella. Ahora es como mi mamá del escenario. Y Annie fue literalmente una de las primeras personas con las que hice amistad en esta industria. En la primera película yo me sentía realmente como pez fuera del agua. Fue mágico volver a ponerse en la piel de estos personajes y, además, resultó bastante natural lo fácil que fue para todos retomar el ritmo juntos. ¿Qué fue lo que más le gustó de volver a interpretar a Emily?

Me encanta el personaje. Está completamente loca y no tiene ningún filtro. Está constantemente indignada por todo… se queja incluso del aire. Está indignada con la vida, y es muy divertido interpretar a alguien tan sin filtro, tan grosera, tan pendiente de todo y tan insegura. Quiero decir, siento empatía por ella. Creo que está plagada de inseguridades. Es una loca, pero me encanta interpretarla.

Cuéntenos un poco cómo fue trabajar con el director David Frankel.

David es una joya entre las joyas. Es un hombre con una paciencia infinita. Creo que podría estar en medio de un huracán y aun así mantenerse tranquilo. Es muy sereno. Es el hombre más amable del mundo y está abierto a que interpretes las cosas a tu manera. Además, me dio total libertad en las escenas, algo que no todo el mundo te permite. Impulsó mi carrera de una manera enorme. Le debo muchísimo.

STANLEY TUCCI “Nigel Kipling”

Cuando supo que se iba a filmar EL DIABLO VISTE A LA MODA 2, ¿qué pensó y por qué le parece que este es el momento adecuado para una secuela?

Me alegró mucho. No pensé que fuera a pasar. Me encantó interpretar a Nigel, y la película original fue una de las mejores experiencias que tuve en mi carrera. Me encantó la gente con la que trabajé y estaba muy entusiasmado por volver a trabajar con Emily, que ahora es mi cuñada.

¿Por qué le parece que la primera película se convirtió en un referente cultural?

Porque es una muy buena película. Por eso. Es una película realmente muy buena y se mantiene vigente veinte años después. Sigue funcionando muy bien y, además, los personajes son muy reales. Tiene un aire romántico. Creo que, visualmente, es fantástica, y tiene una especie de moraleja.

¿Dónde encontramos a Nigel al principio de EL DIABLO VISTE A LA MODA 2? ¿Qué le pasó desde la última vez que lo vimos hace veinte años?

Bueno, sigue en lo suyo. La industria de la moda y la de los medios han cambiado. Todo está en internet, todo es digital, pero él sigue allí, trabajando sin parar. ¿Qué fue lo mejor de volver a este papel?

Poder estar con todo el equipo. Es, sencillamente, un grupo de gente realmente encantador. También hay muchas caras nuevas en esta película, y eso fue una gran bocanada de aire fresco. Es muy interesante ser ahora el veterano del set.

¿Por qué le parece que esta secuela será una gran experiencia para ver en el cine?

Es una película muy visual y creo que también es algo que a la gente le encanta ver en compañía. Poder ir con un grupo de amigos o con la familia y vivir esa experiencia junto con el resto del público es algo muy especial, y esta película se presta a ese tipo de experiencia porque es una historia maravillosa, emotiva, divertida y que te hace sentir bien. Esta hecha con inteligencia y auténtica humanidad. Y esas son justamente las cosas que te gusta compartir con otras personas.

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